miércoles, 16 de enero de 2008



Un ángel cayó...
Al ver que sus alas caídas,
cansadas se convirtieron
en polvo.
Donde una luz celestial
llamada mujer que iluminaba
su vida, le exigió protección...
el, en su desconcierto débil
de su sombra desapareció.

La inmortalidad lo asustó.


J.R.