miércoles, 16 de enero de 2008



Un ángel cayó...
Al ver que sus alas caídas,
cansadas se convirtieron
en polvo.
Donde una luz celestial
llamada mujer que iluminaba
su vida, le exigió protección...
el, en su desconcierto débil
de su sombra desapareció.

La inmortalidad lo asustó.


J.R.

3 comentarios:

pipiloostoky dijo...

la inmortalidad
con suerte soporot la vida
y eso ek tengo 24
y voya kerer ser inmortal
nooooooooooo

mejor es vivir poco pero rico..

Anónimo dijo...

probando

¬¬

Anónimo dijo...

yaaaaa ahora siiiiiii =)



bien complica la weaita esta ¬¬

a mi la inmortalidad no me asusta...jejejejeje




san domingo?